
Carta publicada el sábado 27 de abril de 2024 por El Mercurio.
Señor Director: Ante la catastrófica situación que viven los vecinos del barrio 10 de julio, Claudio Orrego, Gobernador de la Región Metropolitana propuso por X (Twitter) la creación de un Barrio Rojo en Santiago. En Chile, sin embargo, no parecen existir problemas de seguridad con el comercio sexual regulado. Diferentes establecimientos operan en lugares icónicos y céntricos a la vista de todos. Pero la prostitución callejera, que Orrego cree poder regular con su sugerencia, es un fenómeno diferente. Muchas de las personas que participan en esa actividad son víctimas de mafias y grupos ligados al narcotráfico (algunos extranjeros sin papeles) que nunca intentarán regularizar su negocio. Por otro lado, la ventaja y finalidad de este tipo de prostitución es expandirse a sectores concurridos que posean las condiciones propicias para obtener ganancias al menor costo. Eso implica evadir cualquier tipo de impuestos, controles o pago de arriendos. Parece que el Gobernador no entiende la magnitud de este problema. Se trata de sujetos que no quieren aceptar la ley. Es más, varios de ellos se empeñan en combatir nuestro Estado de derecho día a día. Orrego debería ir al sector Cal y Canto, donde prostitutas y proxenetas se pasean a toda hora. Luego podrá decir si ellos parecen estar dispuestos a trasladarse a su barrio rojo por las buenas. Álvaro Vergara Investigador IES