Carta publicada el martes 4 de junio de 2024 por El Mercurio.

Señor Director:

En su carta del sábado, Eugenio Rivera vuelve a referirse de forma mañosa al último número de Punto y Coma, revista del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), haciendo caso omiso de la réplica de Josefina Araos (viernes).

Solo a modo de ejemplo, el pasaje que cita Rivera, relativo a los problemas del gobierno anterior luego del 18-O, va antecedido de esta clase de reflexiones (¡en la misma página!), que nuestro interlocutor ignora sin arrugarse: “Si por primera vez desde la restauración democrática se temió que un jefe de gobierno fuera derribado de facto, no fue solo por la destrucción, el vandalismo y el pillaje que azotaron al país, sino también por la complicidad activa o pasiva de muchos dirigentes de izquierda y centroizquierda”.

Como puede verse, con Rivera discrepamos acerca del papel que cumplieron las izquierdas —con escasas excepciones— en ese período. Pero tanto o más relevante es la diferencia latente sobre el modo de afrontar el debate político. Este supone un mínimo de buena fe y no forzar ni instrumentalizar las fuentes o declaraciones de terceros. Rivera, por desgracia, insiste en hacerlo.