Carta publicada el jueves 23 de julio de 2020 en La Segunda.

Señor Director:

Las destempladas reacciones al video en que Evelyn Matthei hace un llamado a contener la inmigración muestran las dificultades de nuestra izquierda para procesar algunos problemas de los sectores medios y bajos. Enceguecidos por el discurso cosmopolita de «todos somos inmigrantes», algunos miembros del sector no alcanzan a ver que la llegada de extranjeros efectivamente puede traer costos a los chilenos más vulnerables, en temas como el trabajo, la salud o la vivienda. Sin embargo, la reacción general es tratar de fascistas y racistas a quienes ponen esas tensiones sobre la mesa, como si hacerlo significara inmediatamente ser un seguidor acrítico de Trump u Orbán.

Seguir manteniendo esa aproximación, que esconde los problemas de la inmigración bajo la alfombra, no solo les hace un flaco favor a los chilenos más vulnerables, sino que también aumenta la tensión entre ellos y los extranjeros, dificultando todavía más su integración a nuestra sociedad.

Por lo mismo, si estos sectores de la izquierda realmente se preocupan por los inmigrantes, es necesario que, de una vez por todas, se hagan cargo de las dificultades asociadas al fenómeno y dejen de reducirlo a un asunto moral que permite dividir al mundo entre buenos y malos.