Carta al director publicada el domingo 14 de junio de 2020 por El Mercurio.

Sr. Director:

En su entrevista publicada el viernes, Iván Flores afirma que «es una obligación política practicar la censura de la mesa de la Cámara». Según reconoce el propio diputado, el propósito de esta maniobra sería lograr un «contrapeso» al gobierno. En sus palabras resuena el anhelo de instalar un «parlamentarismo de facto», explicitado en enero por el senador Jaime Quintana.

Naturalmente, ya en ese entonces era impresentable intentar modificar por vías extrainstitucionales nuestro régimen político. Al asumir su cargo los parlamentarios juran o prometen respetar la Constitución y las leyes, y el acuerdo político de noviembre ratificó ese respeto mientras siga rigiendo el orden constitucional vigente.

Pero insistir con ese propósito en las circunstancias actuales, además, confirma el ensimismamiento de muchos hombres públicos. La «obligación política» fundamental hoy (¿habrá que decirlo?) es trabajar sin descanso ni distracciones injustificadas hasta consolidar los acuerdos que permitan enfrentar los trágicos efectos de la pandemia.