Fue el editor de la revista francesa Conflits, Jean Baptiste Noé, quien hace unos días contactó al investigador del IES, Pablo Ortúzar, quien actualmente cursa sus estudios de doctorado en la Universidad de Oxford. Noé, doctor en historia económica de la Universidad de la Sorbonne, estaba interesado en entender mejor qué estaba ocurriendo en Chile después del 18 de octubre y, como había leído algunas publicaciones previas de Ortúzar, lo invitó a escribir en la revista.

Fue así como se originó la publicación de “El estallido chileno”, un artículo en el cual el investigador del IES y antropólogo de la Universidad de Chile explica, como si se tratase de un explosivo, las causas que llevaron a que se desatase el conflicto social durante el último trimestre de 2019.

«El trasfondo de la catarsis general iniciada el 18 de octubre –aquello que podrías llamar el combustible de la protesta- es una suma de frustraciones e injusticias de larga data que no habían sido adecuadamente previstas ni tratadas por el sistema político. Este aspecto del estallido es multidimensional. El nudo de este conflicto sin duda es la nueva clase media chilena, surgida al alero de los créditos de consumo y las oportunidades educativas de los últimos 30 años. Este grupo, que corresponde al 50% del conjunto social, es extremadamente frágil. Vive endeudado, mes a mes, y cualquier gasto importante la puede devolver a la pobreza», escribe Ortúzar en su artículo.

«Hoy no es claro ni siquiera que una nueva Constitución política sea capaz de detener o encausar esta anomia. Chile, a ratos, parece un país acabado, listo para ser reinventado por algún liderazgo populista. Sin embargo, todavía quedan varios capítulos en el desenlace de este drama. Los conoceremos pronto», plantea como conclusión.

La revista, cuya publicación es bimensual, se especializa en temas de historia, geopolítica y relaciones internacionales. Entre sus propósitos está el profundizar en los conflictos, los cuales ve como la clave de la geopolítica. La publicación está escrita por un equipo de alrededor de quince autores permanentes, los cuales en su mayoría son académicos jóvenes. Pero además, la revista acostumbra invitar a distintos especialistas para compartir sus miradas sobre temas específicos. 

Si pinchas aquí podrás leer el artículo como fue publicado en la edición del 11 de marzo. Y aquí encontrarás su versión en español.