Por Claudio Alvarado

Chile está ad portas de enfrentar la discusión constitucional más importante de las últimas décadas. La idea de una asamblea constituyente parece haber perdido fuerza, pero la nueva Constitución es uno de los pilares del programa del actual gobierno y, pese a que aún faltan muchos detalles por conocer, ya es posible vislumbrar varios aspectos problemáticos. En particular, destaca la tensión existente entre la anunciada garantía constitucional de los derechos sociales y la bullada crítica al carácter «tramposo» de l Constitución.

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